El es Arturo, nosotros lo llamamos Arturito dentro del refugio. Su historia no es simple, va, casi ninguna de las historias que te contamos suelen ser simples. En este caso, Arturito vivía en una jaula muy pequeña, de 60×60 cm, en un Instituto de Zoonosis de Moreno. Diego Saiz, responsable de la institución, la llamó a Alicia Barreto, la presidenta de Aprani, para comentarle que era muy complicado lidiar con Arturo y que nadie podía sacarlo de la jaula porque tenía muy mal carácter. Sin embargo, todos los que conocemos a Alicia sabemos que esos son los desafíos que más le gustan. Respondió al llamado, fue a buscar al perro y lo trajo para el refugio. Hace 6 meses que estamos con tratamientos de índole farmacológico y también conductual, ya pudimos lograr que comparta tiempo y espacio con otros animales y también con otras personas. Está castrado, vacunado y desparasitado. Arturito merece tener una familia que lo quiera y le pueda dar el amor que le dimos todos en Aprani, pero siempre con la aclaración de que solo podría ser adoptado si es único perro. Si querés darle una oportunidad, escribinos a info@aprani.org, teniendo en cuenta que sólo aceptarmos una adopción responsable.

 

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